El móvil

Estoy vendiendo mi iPhone 6 Plus porque no me convencen algunas cosas. No tengo de entrada intención de comprarme un móvil de gama alta porque el punto de retornos decrecientes no parece estar en 600 euros, sino más bien en 300. Éste es el proceso de búsqueda y selección:

Prioridades

Una autonomía suficiente es prioritaria. Un rendimiento suficiente y una capacidad de almacenamiento decente son importantes, pero no queremos un fuera de serie, sólo algo que nos permita no pensar en ello. La cámara es algo muy de agradecer, pero más difícil de cuantificar, dado que aunque el tamaño de los píxeles del sensor, la abertura, o los megapíxeles dan pistas sobre lo que esperar de las fotos, en última instancia hay demasiadas variables y es necesario fijarnos en análisis.

Fabricantes y modelos

Preferiremos fabricantes importantes y sus modelos más conocidos. Esto nos permite que estén más probados, que haya más accesorios, y que haya una comunidad de usuarios. Como usuario algo más intenso, me gusta también que sea un modelo popular porque la posibilidad de modificar el software es más plausible de haber un número razonable de usuarios. En cualquier caso, sin embargo, es algo que vamos a buscar.

Presupuesto

En base a lo que encontremos en la búsqueda previa decidiremos si es necesario invertir más o menos en el móvil. Una vista preliminar del mercado permite ver que existen modelos a partir de 150 – 200 euros, si bien los que pertenecen a esta franja se ven obligados a hacer concesiones importantes.

Selección preliminar

Haremos una búsqueda en GSMArena: móviles lanzados al mercado este año, con un mínimo de 3 GB de RAM y 16 GB de almacenamiento, una densidad de pantalla mínima de 310ppp, y con jack de auriculares. Esto nos devuelve 81 modelos. Reducimos este número aumentando la RAM a 4 GB y seleccionando los fabricantes más importantes: BlackBerry, HTC, Huawei, Lenovo, LG, Meizu, Motorola, Nokia, Oneplus, Samsung, Sony, y Xiaomi. Tenemos 32 modelos, lo cual es un buen principio para una inspección más detallada:

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Nos vemos obligados a eliminar algunas de estas opciones por problemas de disponibilidad,  y nos quedamos con un grupo menor y más sencillo de clasificar:

Xiaomi Redmi Note 4X €‎ 150,00
Motorola Moto G5 Plus €‎ 250,00
Xiaomi Mi Max 2 €‎ 250,00
Xiaomi Mi 5X €‎ 250,00
Huawei P10 Lite €‎ 300,00
Motorola Moto G5S Plus €‎ 300,00
Nokia 6 €‎ 300,00
Sony Xperia XA1 Ultra €‎ 400,00
Huawei Honor 9 €‎ 450,00
LG G6 €‎ 450,00
Oneplus 5 €‎ 500,00
Huawei Honor 8 Pro €‎ 550,00
Blackberry Keyone €‎ 600,00
Samsung Galaxy S8 €‎ 600,00
Huawei P10 €‎ 650,00
Huawei P10 Plus €‎ 650,00
Samsung Galaxy S8+ €‎ 700,00
Sony Xperia XZ Premium €‎ 700,00

El Xiaomi Redmi Note 4X es sencillamente indiscutible en su categoría. Nos da tanto por tan poco dinero que es difícil recomendar nada que no sea este modelo. Así que de querer gastarme lo mínimo, 150 euros, me decantaría por éste. Sin embargo, Xiaomi tiene una personalización de Android que dificulta mucho las actualizaciones, y añade muchos duplicados de aplicaciones que ofrece la propia Google. Esto me hace dudar sobre los Xiaomi de gamas más elevadas, donde hay una competencia real. El Moto G5 Plus no tiene, por tanto, competencia. El Moto G5S Plus se encuentra con el Nokia 6 y el P10 Lite. El Nokia 6 tiene un procesador propio de gamas más sencillas, y la cámara del P10 es menos sofisticada, además de que el G5S Plus tiene un mejor procesador y más almacenaje. Las franjas de 250 y 300 euros quedan ocupadas por los modelos de Motorola por tanto.

El Sony Xperia XA1 Ultra es un teléfono que consta de una única característica: una pantalla enorme de 6.44″. Por lo demás, tiene un procesador que no justifica el precio, una batería demasiado pequeña, y carece de lector de huellas digitales, que sí tienen móviles más económicos. No es una buena inversión. El Honor 9 tiene la mala suerte de enfrentarse con el buque insignia de este año de LG y, sencillamente, el G6 es mejor. Desde la protección a los elementos a la resolución de la pantalla pasando por un diseño mucho más identificativo, el G6 es el móvil a escoger y resulta sorprendente encontrarlo a este precio.

El siguiente paso, y parada obligada desde hace años, es el último modelo de Oneplus: el 5. El Oneplus 5 nos ofrece el hardware más potente del mercado, Android sin apenas añadidos, y este año se centra en mejorar la cámara. A pesar de que no parecen haber conseguido un resultado tan indiscutiblemente bueno en esto último, y de carecer de protección frente a los elementos, la combinación de potencia y software liviano unidos a una gran autonomía es suficiente para ser mejor que cualquier otro teléfono de su gama. El Samsung Galaxy S8 ofrece, si nos queremos gastar algo más, una pantalla absolutamente abrumadora y una cámara casi sin par, además de ser resistente al agua. El problema del S8 se encuentra en el software, con multitud de aplicaciones duplicadas, un asistente por voz que la compañía quiere obligarnos a usar sea o no útil, y una interfaz menos auténticamente Android. El rendimiento no es un problema, por supuesto, pero es una carga innecesaria y un intento por diferenciarse por parte de Samsung que no sirve a nadie.

La lista queda por tanto así:

Xiaomi Redmi Note 4X €‎ 150,00
Motorola Moto G5 Plus €‎ 250,00
Motorola Moto G5S Plus €‎ 300,00
LG G6 €‎ 450,00
Oneplus 5 €‎ 500,00
Samsung Galaxy S8 €‎ 600,00

Si bien estoy absolutamente convencido de que el Moto G5 Plus es mejor que el Redmi Note 4X, y así hasta el LG G6, a partir de ahí surgen algunas dudas. Las ventajas del hardware más potente del Oneplus 5 pueden ser algo superfluas cuando el G6 ya tiene suficiente procesador, y el G6 es sumergible, además de que las cámaras de los modelos de LG y de Oneplus no distan tanto una de otra, si bien la experta que hemos podido consultar confirma que el Oneplus da mejor resultado. Sumémosle a esto que la pantalla del G6 es de mayor resolución y tamaño teniendo los terminales las mismas medidas, y tenemos un problema.

Se complica también recomendar el Galaxy S8. No ofrece mejor rendimiento que el Oneplus ni mejor autonomía, y se ve lastrado por el software. La pantalla es absolutamente espectacular, pero la curvatura de la misma es a veces difícil de defender: pasado el asombro inicial, la curvatura no cumple ninguna función real y hace la pantalla más frágil. La cámara es indiscutiblemente mejor que cualquier otra aquí, sin embargo.

Con todo, es una buena selección. Dejando de lado las pequeñas dificultades para escoger entre los terminales de gama más alta, tenemos opciones seguras. Cabe mencionar que llevo recomendando Moto G desde hace un buen número de años, lo que habla muy bien del trabajo que hace Motorola.

Talking about the future in English

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We can talk about future plans and events in English in many different ways. For example, we could just use the present simple:

My train leaves at 8:30 tomorrow

Here, we are speaking about a future event using the present. We need to indicate the time, of course. We can also use the present continuous for arrangements and appointments:

I am meeting Maria tomorrow.

She is playing football Thursday evening, so she cannot meet you.

We also need to use a time expression, generally. Sometimes we will use it without a time expression when it’s something that is about to happen:

(the bell rings) “I’m coming!”

Another option is using going to. We use this option generally when we have decided to do something, even if we have not arranged it or made an appointment. We can also use it in past to express you had plans for something that didn’t happen in the end.

I am going to study law from now on.

We are going to buy a new car.

She was going to take the exam yesterday, but she had an accident.

Going to is also used for predictions, when they are based on evidence we can see.

(we see some very dark clouds above the city) “It is going to rain a lot!”

Another way of talking about the future is using will. Will is used when we make a spontaneous decision:

Is Jessica coming? Then I’ll go too!

Will is also used when offering something,  when you are agreeing or promising to do something, or when you are asking someone to do something.

That exercise is really difficult. I’ll help you a bit.

I’ll give you the book this Friday.

Will you please shut the door?

It is important to remember not to use will for arrangements or schedules.

Emma will work next week.

Emma is working next week 

Finally, we can also use will for predictions, like going to. The difference is how sure we are of the prediction we are making:

It’ll rain next week.

 

 

 

A phone with a keyboard

Now, I’m perfectly happy with my iPhone SE, which is less than a year old and works almost flawlessly. I’m also happy with my Macbook Pro. This does not mean I don’t still keep some of my previous preferences, such as Thinkpads (I still sometimes turn on my X60s, and still consider it to be an amazing laptop – maybe the best ever) or phones with physical keyboards. The last keyboard-equipped phone I owned was a Palm Pre (look it up, amazing phone and wonderful Operating System) but I have periodically had these impulses to go back to an older phone with a physical keyboard. I’ve looked up and nearly bought the Nokia E72, but I’ve always ended up getting other models. I’m yet again tempted by the BlackBerry KEYone.

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The phone is beautiful in a business-like way, understated and elegant. This is specially true for the kind of people who also like business laptops, of course, as they share much of the same… aesthetics. BlackBerries. Thinkpads. Airports. Briefcases. Business cards. A double-shot latte with in a medium-sized cup, best bang for the buck, intense flavour, no sugar, trying to lose some weight. In any case, this phone is not only what I like looks-wise, it’s also actually good, according to the reviews. Good battery life, nice camera, latest Android version, an all-around good package.